Yo he ido a celebraciones con mi pareja y jamás se nos ha exigido regalo. Siempre he dado lo que buenamente podía, porque mi situación no es muy boyante. Y mis amigas nunca me han echado nada en cara, al contrario, siempre han ido con el «no hace falta regalo» por delante.
Cuando yo me case, haré lo mismo. Y si alguien me quiere regalar algo, pues estupendo, pero tengo claro que no me caso por los regalos.
Haría una boda igual aún sabiendo que no me van a regalar ni una batidora. Lo que quiero es compartir un momento muy feliz con las personas que quiero.