Mi nota del TFG también fue súper injusta. Éramos un equipo de unas cuantas personas, de las cuales, sin exagerar, más de la mitad no hicieron prácticamente nada, mientras yo trabajaba hasta las 5 o 6 de la mañana. Además, al igual que tú, mis padres no podían pagarme nada, así que tenía que buscarme la vida para conseguir dinero.
Por circunstancias, no pude presentar junto a mis compañeros. El resultado: Ellos sacaron mejor nota que yo, por el simple hecho de que un miembro del tribunal ya estaba harto de escuchar el mismo TFG y solo quería irse al bar a beber, entró en la sala diciendo: «¿Otra vez este TFG?». No me prestó atención durante la mitad de la presentación, me interrumpió diciendo que lo que estaba explicando era una estupidez (cuando en realidad solo había escuchado el principio y el final, perdiéndose la parte central de la explicación porque estaba hablando con los otros miembros del tribunal, haciendo que ellos tampoco me prestaran atención). ¿El resultado? Salí de la sala llorando por lo mal que me había tratado el borracho ese y con menos nota que mis compañeros.
¿Me dio muchísima rabia? Sí.
¿Me pareció súper injusto? Sí.
¿Me sigue molestando hoy en día? Sí.
¿Reclamé? Sí.
¿Me hicieron caso? No (si es una universidad pública, el 99% de las veces no hacen nada)
Ahora bien, ¿merece la pena meterse en ese lío solo por unas décimas de media? Si esa chica no suele sacar buenas notas… no será competencia tuya en caso de que pidan la media para algún contrato, así que:¿Te va a afectar en el futuro? No, ya que a ti no te van a subir la nota.
Así que ya está, mejor seguir adelante. No vale la pena desgastarse por esto. Tú tienes la nota que te mereces, es ella la que no tiene una nota justa. A ti no te afecta para nada ni te va a afectar. En mi caso, por ejemplo, fue al revés: mi nota era injusta y por desgracia sí me afectó para un puesto de trabajo. Pero aquí estoy, siguiendo con mi vida porque a lo largo de ella he encontrado injusticias mayores… y tú también lo vas a hacer, creeme!
PD: este tío también se acostaba con una alumna de mi clase (y todos lo sabían) y sinceramente, ni quise saber qué nota sacó ella, ni nadie se quejo.