Ayy qué identificada me siento! En mi caso todo empezó con el aparato, me veía tan rara que probé a teñirme y hacerme un corte de pelo diferente… que resultó en un desastre. Gafas ya llevaba, y granos los arrastraba desde la adolescencia. Dejé de salir, de comer, de hacer nada; iba a clase porque no tenía más remedio. Y me arrepiento muchísimo, porque durante un montón de tiempo desconecté de mis amigos, de mi familia; en definitiva, de personas que siempre te ven por quién eres, no por cómo tengas el pelo o la piel. Hasta que un día me dio exactamente igual mis gafas, mi corte de justin bieber, mis granos, o el aparato; piensa que, además, por suerte, todo eso es transitorio (menos las gafas, pero gracias, lentillas!). No dejes de vivir por ello! Ánimo!