A mi ya no me vale la excusa de que «ella/él es así», porque entonces yo tengo la excusa de que «soy asá» y por supuesto que le suelto la fresca. Antes me callaba por educación, pero supongo que todos tenemos un límite y yo ya pasé el mío… No tienes por qué ignorar el tuyo. No hay por qué faltar al respeto, pero sí decirle lo que hay con una sonrisa. «Pepa, soy gorda, estoy bien así, y si no te gusta no tienes por qué mirarme, no te preocupes que no me importa». Y seguir con lo que estabas haciendo tranquilamente. Ella puede que cambie de actitud o puede que no, pero al menos no estarás reconcomiendote por dentro. No tienes que callarte si la otra persona no te respeta, eso es recíproco y se tiene que ganar.