También he pensado en la posibilidad que comenta N.
Si no es el caso, una cosa es que le haya faltado tacto y otra muy diferente que odie a tu bebé.
Yo no soy madre por elección, nunca he querido, los niños me gustan, pero los bebés no particularmente. Y cuando mis amigas fueron madres un par de ellas no hablaban de otra cosa. Yo me interesaba por ellas y sus bebés porque las quiero, pero también les dije que acababa saturada sin en dos o tres de conversación no había cabida para nada más. Tuve muchísima paciencia escuchándolas, en general lo mismo, en bucle..y me cansé y tomé algo de distancia, quedando poco, sin que afectase a la larga a la amistad.