Cada parto es diferente. Yo dudo mucho que tú quieras recibir visitas después de tres días días sin dormir, con un empapador lleno de sangre; puntos en la vulva y necesidad de ir al baño (es muy difícily doloroso, y ahí estaban mis visitas, detrás de la puerta). En mi caso también tuve visitas el día que me subió la leche, lo cuál me provocó mucho dolor, grietas y en general problemas de lactancia que acarreé durante semanas. Y un enorme etcétera, por la salud de la madre y el bebé nadie recomienda recibir visitas al principio. Sobran los meses y los años para acompañar a una madre y su bebé.