Haz lo que sientas. Mi caso fue parecido pero sin abandono, con muchos cuernos y maltrato psicológico a mi madre, físico y psicológico a nosotras, sus hijas. Acabé denunciando para que no agrediera a mi madre y murió poco después diciendo que no quería saber nada de mí. Al principio fue duro no despedirme, pero me di cuenta de que si él no supo quererme como hija, yo era libre de no quererlo como padre. No me despedí, pero no siento pena por ello.