Yo soy de la opinión de Sara. Me casé en gananciales. Llevabamos 7 años con las nóminas en la misma cuenta. Teníamos nuestras cuentas personales de antes de empezar, pero esas cuentas se llenaban con fondos de la común. Así que al casarnos, ni lo pusimos en cuestión: más fácil con el fisco. Cuando nos separamos, hicimos una medio partición de la cuenta conjunta a nuestras cuentas personales, y algo más tarde fuimos al notario a firmar la separación de bienes. Eso puedes hacerlo en cualquier momento, incluso en el mejor momento de la relación a nivel «amor». ¿Que quieres montar un negocio y que no afecte a las finanzas familiares? Al notario. Y resuelto. Lo importante es que confíes en la otra persona. Nosotros después de un año separados seguimos teniendo inversiones conjuntas que, cuando vendamos, ya separaremos. Y claro que cualquiera de los dos se podría haber marchado con lo del otro, pero confiamos en que eso no ocurriría…
Si las finanzas familiares se gestionan de forma conjunta, ¿qué te frena para unas gananciales? Que separación de bienes es igual de válido, eh, no quiero decir lo contrario, pero tendréis que exponer bien claro cuál es el motivo real de negarse a un régimen o al otro.