La cuestión es que para algunas personas exponerse públicamente de esa manera provoca mucha ansiedad y malestar. Otras lo disfrutan, es un detalle bonito y público, y pueden no entenderlo, pero se pasa mal. Yo no querría que mi mejor amiga estuviera nerviosa e incómoda antes y durante mi boda por pedirle algo incompatible con su personalidad. Seguramente si el amigo necesitase otro favor diferente para ese día, esta chica no tendría inconveniente en ayudarle durante horas para hacer su día más especial