El nuestro viene de vez en cuando a casa «experimentando» con algún taco porque es muy normal que los escuchen y aprendan de sus amigos o de los niños mayores. Digo «experimentando» porque se le ve en la cara que está probando cómo reaccionamos y si cuela. Le decimos muy firmemente que esa palabra es grosera y que aunque algunos de sus amigos las usen, en nuestra casa no se permiten. Lo entiende perfectamente y aprende en dónde está el límite. En tu lugar no le prohibiría seguir con esa amistad. Seguramente también sea una fase para el otro niño, sobretodo si has visto que la madre también le corrige.