Plántate allí y pregúntales qué tienes que hacer para que puedas acceder a esa cuenta y poder pagar sin ir físicamente allí como cualquier otra persona paga una hipoteca.
Si te ignoran o te dicen que no se puede, diles que a partir de ya no vas a poder ir presencialmente y si no te dan una alternativa eso no se va a pagar. Les conviene facilitarte la vida por su propio bien.