Vivo en una ciudad grande, y mi forma de dejar salir a mis hijas ha sido progresiva.
Primero bajar a comprar el pan, después algún recado a una distancia de dos manzanas. Luego ir con las amigas al cine mientras yo esperaba fuera, o dejarlas con amigas por el centro comercial en el que yo me quedaba tomando un café.
Empezaron con 12 años, y con 14 ya van solas a dar una vuelta por la tarde.
En nuestro caso, llevar el teléfono y contestar al momento si llamo o escribo un mensaje es una condición. Compartir ubicación en tiempo real también lo han hecho en alguna ocasión.
Creo que no hay una edad universal para empezar a salir. Depende de la madurez y la capacidad de cada niñ@.