No se lo digas. Si se lo dices, y no te deja, vas a crear una brecha de desconfianza y le vas a hacer daño solo para sentirte mejor tú. Lo mínimo es comerte la cabeza como castigo.
No entendía ese «sin querer». Después de leerte ya lo entiendo. Incluso puedo llegar a comprender la situación, pero eso no quita que aunque te echarás para atrás, os besasteis.
Sinceramente, si mi pareja le pasará lo que a tí, aunque por un lado agradecería que me lo contara, no tengo tan claro que le creyera. Por tanto, casi preferiría que si no es algo que vaya a pasar de nuevo, ni nada importante, no saberlo. Ojos que no ven…
Y como te decía antes, te quedas con los remordimientos como «castigo».