Pues ver que muchas opináis como yo, me da algo de fe en que esto pueda cambiar un poco.
Esos padres se van a arrepentir cuando sus hijos sean adolesentes, si ya empiezan con lloros cuando le quitan la pantalla, no me quiero imaginar como será entonces.
Pero es curioso que en la guarde como saben que no hay no la reclaman, aquí juegan, oyen cuentos, hacemos actividades de psicomotricidad y ellos no echan de menos el móvil.
Creo que necesitan más atención por parte de los padres.