El desprecio que demuestra tu suegra diciendo que es «una comida sin más» es horrible y el que demuestra tu cuñada anteponiendo un fin de semana en una casa rural con motivo de nada, es de verdad para que se lo hagan ver. Ni una ni otra se merecen vuestra atención. No cambiéis ni de broma. Hay que joderse con el ombligo de algunas personas. Casi mejor que no vayan.