Pues yo te apoyo completamente, en ninguna circunstancia nadie debería estar obligado a compartir tiempo y espacio con su agresor, ni cortesía ni mierdas, además, por mucho que sea una boda es una fiesta, jamás se le ocurriría pedirle a alguien que compartiera tiempo con su agresor por estar contenta en mi fiesta, entendería que tuvierais que veros por algún tema burocrático insoslayable, algo oficial e inamovible, pero por nada más.
Por mucha terapia que haya hecho sigue siendo tu agresor, dile a tu hijo que le quieres y que estarás cuando sea momento de necesidad, pero que no puedes compartir una celebración con alguien que te hizo tanto daño, que algunas heridas son tan profundas que duelen demasiado.
Si lo entiende, genial, si no, es triste, pero habrás cuidado de ti misma como mereces.
Un abrazo y mucha fuerza