Yo he estado en tu situación
Las broncas han sido descomunales.
Mi señora suegra le daba tuppers a mi novio como si mi casa fuera un piso de estudiantes, con raciones para 1 persona. Y tuppers de lunes a domingo.
Me planté y le prohibí a mi novio traer. Y se los escondía, el tío. Luego me decía que eran para los dos «por si acaso», que era lo que le sobraba a su madre (mentira. Evidentemente si metes un plato de más, sale un plato de más).
El punto total de inflexión fue cuando su madre le mandó un WhatsApp pidiéndole explicaciones de en qué se había gastado el dinero de la devolución de hacienda (250 euros) y si estaba yo en casa para llamarle y que le explicara.
El WhatsApp saltó justo cuando el movil estaba en la mesa y yo, al lado. Lo más fuerte es que le había pedido a mi novio que se hiciese una cuenta/tarjeta para gastos (tiene a su madre autorizada en la cuenta. Y si se mete ve los movimientos. Le pedí que, ya que no teníamos cuenta en común y no la quería, que se hiciese una para gastos. No me apetecía que su madre «rastreara» lo que hacemos por los pagos con tarjeta. Él me dijo que lo había hecho, que se había abierto otra cuenta. Pero era mentira. Según me dijo, él dijo que lo había hecho para que no le diera la brasa.
Y su señora madre, con un recelo muy tóxico, que me da hasta pena, porque lo tiene que pasar mal, se dedicaba a ver qué hacía su hijo conmigo con el dinero.
He de decir que teníamos entonces 40 añitos que el chico ya tenía canas en los huev*ines, vamos.
Y que mi hipoteca me la pagaba yo, él ayudaba pagando parte de luz y agua y la comida que comprábamos, ya está. Ese mes yo no trabajaba, me tocó pagar el seguro y el ibi, junto a una comunión que teníamos, y me echó un cable, eso pasó. Que la pareja con la que convives necesitó ayuda económica.
Pues flipas la mami como lo detectó enseguida y la faltó tiempo para pedir explicaciones. Y para asegurarse de hablar a solas con su hijo, imagínate para qué.
La bronca fue increíble. Rompimos.
Se fue de casa. Para que recogiera sus cosas le mandé un mail con fecha y día, para decirle que estaría un amigo. Yo no podía pasar ese trago. En ese mail le abrí mi corazón (ni un reproche, no hablé de au madre…)
Con el tiempo volvimos. Y me enteré que su madre le exigió leer ese mail.
Y él se lo enseñó.
He de decir que, a día de hoy, que le pidiera ver el mail y él se lo permitiera, no se lo he perdonado.
Su madre, sigue en el mismo plan. Muy recelosa, de paicólogo. Pero yo apenas me entero porque ya no me salpica tanto, él en casa está conmigo, y su madre en la suya. Él ha cambiado bastante el chip, pero es que lo cambiaba, o se iba a pastar.
Hay puntos de inflexión que nadie debe sobrepasar.
Si este chico quiere vivir contigo, es él y tú. No la madre-él y tú. Y si es bastante maduro para vivir en pareja, que lo sea para saber también qué conlleva: una economía en común, y estas tonterías de comida de au casa para ahorrar y demás, fuera. Y por supuesto, la manipulación de su madre. Lo siento pero no. Por ahí no pases