Pues yo lo que veo aquí es el miedo generalizado que tenemos a hablar claro y ser sinceros. Te invitan, pues expones tu situación oye disculpa no voy a ir porque estoy en paro no podría daros regalo. Que insisten diciéndote que no pasa nada (que por otro lado sería lo lógico, yo prefiero tener a mi gente en un día especial que que me pagen el festejo, que es una invitación y ya se ha convertido en una que tienes que pagar una entrada por asistir a las bodas) vas. Que a las semanas recibes esa postal, respondes: estáis muy guapos, pasarlo genial, gracias por comprender mi situación. Vamos yo con el plan que tienen es que ahora ni pudiendo les daban, porque da la impresión que te insistieron para que dieses dinero aún viendo que estabas en paro. Amigos así ni lejanos… Saludos.