Me da igual la causa (el apego evitativo o que no le da la gana) pero el resultado es el mismo: que no se compromete contigo y que te quiere sentar en el banquillo.
Haces muy bien en ir a por lo que quieres, en no conformarte con migajas, y si no te lo dan, puerta. No vas a quedarte ahí esperando indefinidamente a que el chico supere (o no) sus traumas.