Hola bonita. Te vengo a contar un caso no personal, pero sí muy cercano, el de una de mis mejores amigas, amiga desde la infancia así que ya te puedes imaginar el nivel de confianza. Mi amiga estuvo saliendo durante alrededor de tres años con una persona como tu novio, con ese mismo perfil. Y también tenía ese tipo de comportamientos con ella. Fue la primera relación seria de mi amiga, por lo que todo era nuevo y no supo advertir las señales, por lo que se dejó llevar por la situación… Hasta se volvió tan peligrosa que a la fuerza empezó a ser darse cuenta de lo que pasaba. Obviamente ella no era plenamente consciente de lo que realmente sucedía porque él siempre la manipulaba para que creyera que lo que le hacía era por amor. Pero ella tenía miedo, y él, mucho poder. Hasta que ella se hartó de que él se comportara así y le dejó. Pero no dejaron de hablar, y él no paraba de perseguirla para que volvieran, hasta que finalmente él le envió una carta en la que le mostraba todo su arrepentimiento (FALSO arrepentimiento), jurándole y perjurándole que se había dado cuenta de lo que hacía y que iba a cambiar. Le llenó la mente de humo, básicamente. Pues bien, una noche,un tiempo después de que volvieran, en las fiestas de nuestro pueblo, nos la encontramos. Hacía bastante que se había aislado de casi todos nuestros amigos, salvo por una o dos personas, a las cuales nunca les contaba todo lo que le sucedía. Estuvimos hablando con ella «a solas» (su novio estaba cerca de nosotros con sus amigos, pero no dejaba de vigilarnos de reojo) al principio de cosas banales, luego empezamos a abordar el tema de su novio sutilmente. Conseguimos que decidiera contarnos, pero como no se sentía segura en la calle, nos escabullimos y fuimos a casa de una de nuestras amigas para que estuviera más tranquila (ella y nosotros). La pobre no paraba de llorar y llorar. Mientras, su novio no paraba de llamarla al móvil, de una manera tan frenética que mi amiga terminó por apagarlo. Cuando dimos por terminada la conversación, ella estaba tan agotada mentalmente que nos dijo que sólo se quería ir a su casa a dormir (por aquel entonces vivía en casa de sus padres), pero que por favor la acompañáramos, que no quería caminar sola, a lo que un amigo accedió. Pues bien, mientras sucedía todo esto, y como mi amiga apagó el móvil, el novio, ni corto ni perezoso decidió llamarla a casa de sus padres, y dio la casualidad de que mi amiga aún no había llegado y contestó su madre, a la que amenazó según descolgó el teléfono, porque pensaba que era mi amiga. La madre de mi amiga estaba medio dormida y no le dio demasiada importancia, se pensó que era una broma telefónica ya que estábamos en fiestas. Pero se quedó con la mosca detrás de la oreja (). Cuando mi amiga llegó a su casa, el novio la volvió a llamar, y esta vez sí lo cogió ella. Su novio le dijo que saliera a hablar al portal de su casa, y la amenazó si no lo hacía. A lo que mi amiga accedió. Ella y sus padres vivían en un bloque de pisos, en el segundo, y ella accedió a hablar con él en la misma puerta de su casa, dentro del portal. El novio estaba tan encolerizado que en un momento de la conversación la agarró con fuerza,le dio un golpe en la cabeza contra una pared y aun a pesar de que mi amiga forcejeó contra él, él se las apañó para tratar de tirarla por el hueco de la escalera. Podría haberla matado, el muy cabrón, porque él realmente la tiró pero ella se sujetó de algún modo a la barandilla. El golpe que esto provocó hizo tal ruido que la madre se despertó sobresaltada, salió al portal y vio lo que estaba pasando, y en seguida llamó al padre, que medio dormido salió a socorrer a su hija. También trató de darle su merecido al novio, pero el muy cobarde salió por patas. Ese mismo día, de madrugada, fueron a denunciar a la comisaría. Mi amiga estaba tan manipulada por aquel ser despreciable, que al principio sólo accedió a denunciar porque sus padres la obligaron, porque tenía tanto miedo de lo que le pudiera pasar que por sí misma no se atrevía. Finalmente, después de varios procedimiemtos legales, consiguió una orden de alejamiento y asistencia psicológica, pero no fue mucho tiempo después que fue plenamente consciente de lo que le podría haber sucedido. Nosotras, sus amigas y amigos, y su familia, la apoyamos en todo momento. Incondicionalmente. Con toda esta historia te quiero dar a entender, que no esperes a que te suceda lo mismo que a mi amiga. Ella tuvo una suerte grandiosa. Mira por tu vida y por tu salud mental, NO ESTÁS SOLA Y NUNCA VAS A ESTARLO. Confía en tu instinto, ese que seguramente te diga que huyas hasta que se te desgasten los pies, y apóyate en tu gente, no te van a abandonar. Y te puedo asegurar que si crees que no podrás sentir el amor que sientes ahora mismo con esa persona que te hace la vida imposible, te equivocas, lo que estás sintiendo ahora mismo no es amor, es control, manipulación. El amor no tiene nada que ver con eso. Y también añado que si te da miedo las consecuencias que puedan tener tus actos, el hecho de dejarle, que le tengas que seguir viendo de algún modo, que te lo encuentres… Desgraciadamente vivimos en un país machista y sexista por defecto por lo que el apoyo que deberían brindarte las instituciones no va a ser pleno, pero como te digo, vas a ver que vas a tener a mucha gente a tu lado defendiéndote y protegiéndote de esa persona que no merece ser llamada como tal. Te mando mucha fuerza y ánimos, tú vales más que lo que él te quiere hacer creer.