En mi casa lo llamábamos «el experimento». Ahora lo llamamos «bendito blw!!». Mi hija mayor está a punto de cumplir 12 años. La pediatra me dijo que no tenía ni idea de eso, pero que me veía empolladísima y que palante. Tengo 3 hijos, 12, 9 y 7 años. Son la envidia de toda abuela, comen de todo, prueban de todo. Cada uno de los 3 tiene algún alimento que nos les gusta, como absolutamente a todas las personas adultas que conozco, pero comen perfecto. Yo lo achaco al blw, a nunca haberles obligado y haber seguido sus intereses y mi instinto.
Para mí el blw es un inventazo, eso de poderte ir ya con un año a cualquier restaurante y siempre encontrar algo para ellos. O comprar fruta improvisada si les entra hambre. 10/10