Mi caso similar al del primer comentario. Lo hicimos desde el principio y ha ido de maravilla.
Mi hijo mayor ahora tiene 5 años y come de todo, al menos prueba las cosas sin miedo porque sabe que si no le gusta no le obligamos. Siempre ofrecemos comida sana pero respetamos sus preferencias. Come como un adulto, le encantan las ensaladas por ejemplo y si le preguntas su comida favorita es el sushi. Del comedor del cole nos han felicitado por lo bien que come y la actitud frente a la comida, de los talleres que les han hecho de alimentación saludable también porque parece que se lo sabe todo (fruta cada día, dulces de forma ocasional…) Sinceramente de las mejores cosas y más fáciles por las que hemos pasado en la crianza.