Nosotros también tenemos una golden y también lo llevamos. Bien es cierto que la boda era de 50 invitados nada más, que era en un chiringuito de playa en una playa para perros y que la tía lo pasó increíble porque le encanta la gente, se sintió la verdadera protagonista.
Las partes malas: primero, que mucha gente le dio a comer comida que no debería, y tuvo un poco de flojera al día siguiente. Y que realmente tú tienes poco tiempo para encargarte de él, a mí, el tiempo que no estuvo directamente suelta, tuvieron que hacerme favores los familiares que adoran a los perros, y tampoco es justo con ellos. Si volviese atrás en el tiempo, habría contratado a un cuidador específico para ella.