Pues yo, sinceramente, llamaría al sitio y pediría hora. E iría. Y cuando saliera le diría que tiene razón, que el final feliz es parte del masaje y que lo has recibido con mucho gusto (aunque no haría el final feliz). Y luego le propondría ir un par de veces al mes porque para mí espalda y para mí parrus es beneficioso. A ver qué le parece. Y por supuesto le mandaría a pastar