Parece que el tío ha reculado. Y no pasa nada, de hecho es probable que sea lo mejor para ti también.
He vuelto a leer tu historia en el otro post, la noche esa de la que hablas en la que «todo cambió», ¿había alcohol de por medio? Te lo digo porque me he visto en la situación. Compañero de trabajo en una empresa en la que pasamos muchas horas y muchas mierdas todos juntos, persona que me cae especialmente bien, noche de fiesta con alcohol y ALA no se porque va y salta una chispa. Me dije a mi misma que vaya lío, que me gustaba, que era un compi y no podía ser, pero que me gustaba de verdad… unos días bastante rayada. Pero lo dejé pasar (él también) sin decir nada ni darle más bombo, se me pasó la tontería y hasta hoy.
Cuando pasas mucho tiempo con alguien del sexo opuesto puede darse que en un ambiente más distendido un día parezca que se va a cruzar la línea, pero no.
Yo de ti, vista la actitud de él, no le daría más vueltas. Se te pasará, lo superarás, y agradecerás no haberte metido ahí con un compañero de curro.