Diría que me sorprende leer estos pensamientos tan, en mi opinión , anticuados y cerrados: («protejo lo que es mío» , «las personas que tienen amistad del sexo opuesto es porque les gusta sentirse deseadas», «justificamos el tonteo», «no hacer nuevas amigas es darme mi lugar»), pero no es así, no me sorprende.
En realidad, conozco a mucha gente que piensa igual.
En lo que respecta a mí y mi forma de relacionarme, no me parece sano. Nunca me ha surgido la amistad que comentáis (ni en mi caso ni en el de mis parejas), de ser amigos íntimos y estar todo el día hablando por teléfono y quedando a solas, pero si me relaciono con mucha gente de sexo opuesto y hacemos quedadas a las que no viene mi pareja, (quedadas gimnasio, compañeros trabajo, compañeros de clase cuando he estudiado, e incluso gente que he conocido en viajes), y para nada me gustaría tener que estar dejando de ser como soy para no molestar a mi pareja.
¿Qué te puede pasar que te encuentres con alguien que te rompa los esquemas? Pues claro, pero aunque tengas a tu pareja encerrado en una jaula, puede pasar igual.