Yo salí con un hombre de la edad de mi madre a los 23. Me doblaba la edad, tenía 46. Estuvimos dos años y medio juntos. Fue maravilloso y dolió mucho el final. Pero una gran experiencia y tremendamente enriquecedora. Lo que el me aportó, me lo llevo de por vida. No lo cambiaría si volviera atrás.
Afortunadamente, mi familia era bastante abierta de mente. Mis amigos algunos si, otros menos. Hubo comentarios de conocidos tanto a mis espaldas como a la cara. Lo bueno era que no tenía un duro, así que ese sambenito no me lo pudieron colgar.