Díselo, la invitación es para tí, pero no para él. Tú hijo no se sabe comportar bien y yo hago esta fiesta para disfrutar y estar tranquila…y no me apetece que tú hijo dé el espectáculo y moleste a los demás niños. En el parque, que haga lo que quiera, pero tu fiesta, tus normas…en tu fiesta tú eres la responsable de que todo el mundo esté agusto. Así que tú decides quién va y quién no. Seguramente le sentará fatal, pero seguro que no eres la primera que se lo dice.