La verdad es que al menos mientras yo estoy por allí nunca le veo hablar de manera especial con nadie. Incluso cuando viene a la mesa a mi amiga ni se dirige ni la mira. Cuando reservo mesa siempre noto que guarda para mí la que está en frente de donde suele estar él. El miércoles llegué sola y estuve 10 minutos esperando a mi amiga. Le escuché hablando con su compañero frente a mi y entre mucho «jiji» «jaja» mirándome de reojo ambos, el otro le dijo: «¡Pero ataca ya hombre!». Pero nada, no ataca. Así que supongo que es mejor olvidarme del tema y que él siga sin saber que me gusta. :(