Estoy más de acuerdo con Ana que con Merryndo.
Además, yo no creo que tener pareja suponga una carga emocional. Lo que supone una carga emocional es el heteropatriarcado en el que vivimos. Tener pareja puede ser algo maravilloso si hay sincronía y los dos caminan en la misma dirección. Afortunadamente, las cosas van cambiando, aunque sea poco a poco y a día de hoy muchos hombres no «ayudan» en casa, sino que toman responsabilidades compartidas con sus mujeres.
Además, hay un montón de adultos masculinos que viven solteros hasta edades bastante maduras, y que son capaces de poner la lavadora, fregar los cacharros y quitar la mesa sin que se lo diga nadie. Depende mucho de la generación de la que hables. Nuestros padres no eran así, algunas de nuestras parejas tampoco. Pero según pasan las generaciones, las responsabilidades de proveer al hogar y mantenerlo en condiciones se están repartiendo. Ahora las mujeres ya no se quedan en casa a hacer la comida y tener hijos, ahora ellas también tienen carreras profesionales, pasan mogollón de tiempo fuera de casa y llegan tan cansadas como los hombres, así que un día hace uno la cena y otro día la hace otro, y saca la basura el que sea. A lo mejor tú odias planchar y a tu pareja se la pela, con lo que tú lavas siempre los platos (cosa que él odia), pero él plancha la torre de ropa limpia.
Que aún tienen que cambiar muchas cosas, es evidente. Pero yo conozco muchos hombres capaces de cuidar de una casa y que no sólo viven con los huevos sentados en el sofá viendo el futbol mientras tú te encargas de todo.
Por otro lado, veo más a mi pareja haciendo todo eso de recoger la toalla, poner la lavadora y demás, que a mí, que soy una floja para mantener las cosas recogidas, mientras que él es suuuuuper ordenado, mucho más que yo. Sin embargo, no convivimos, así que no sé si con la convivencia se acomodaría y lo dejaría todo en mis manos. Pero, francamente, lo dudo.