Yo sé de uno que estuvo cuatro meses jiji jaja hasta que la tía llegó a pensar que es que él era así de majo con todo el mundo y se había imaginado el interés por ella y sólo quería ser su amigo, y entonces, tiró la toalla. Los dos tímidos patológicos, ninguno se atrevía a dar el paso. Hasta que al final, él se lanzó a la piscina muerto de miedo (cuando ya ella no se lo esperaba) y salió bien.
Lánzate tú, no pierdes nada, ¿no? Si te dice que no a otra cosa, no pasa nada. Uno no es más tonto por lanzarse y que lo rechacen. Al contrario, tonto es el que deja pasar oportunidades por miedo. :)