Tiene mucho de mental, yo creo. A mí también me cuesta mucho correrme, y la mayor parte de las veces me quedo con las ganas. Hay algunas posturas que funcionan (para mí) mejor que otras, pero no es garantía de nada.
Ahora, te digo una cosa. Uno de los mejores orgasmos que he tenido nunca ha sido con la ropa puesta, haciendo el tonto a escondidas porque había mucha gente en casa y no queríamos jugárnosla. No sé si la fricción de la ropa al frotarme contra él o el morbo de estar escondidos y no poder hacer ruido ni nada o que no pretendía llegar al orgasmo, sólo pasármelo bien un rato, pero el caso es que me puse como una moto y me corrí sin que nadie me pusiera una mano encima. Así que estoy convencida de que es un rollo super psicológico.