100% de acuerdo en todo lo que ha dicho Kalima. Que sea pocas sesiones, es mejor 3 que ninguna. Yo también he conocido a una persona que tenía una hija con un trastorno alimentario, pues la tía escatimaba todo lo posible en psicólogos y tratamientos cuando tenia una buena situación económica, pero el dinero prefería gastarlo en otras cosas: comidas en restaurantes caros, viajes, ropa, etc. Una persona por el mero hecho de ser padre/madre, no significa que antepondrá la salud de su hijo a la suya propia.
Raquel, dale dos vueltas a lo que vas a decir antes de hablar.