Amiga, aunque no se diga, todas o casi todas pasamos esto. Yo tardé meses en sentir la conexión con mi primer hijo. Y también me arrepentí. Es agotador, extenuante. Pero ahora, que ya son adolescentes y aunque no te lo creas, luego lo echarás de menos.
No volverás a ser la de antes. Tu cuerpo tampoco volverá. Serás una versión mejor. Créeme. Te aseguro que todo pasa. Intenta no exigir tanto de ti misma y que las cosas fluyan. Ánimo, tú puedes!!