No hay que mezclar amistad con negocios. Más aún si tienes sentimientos confusos por él.
Te hubiera dicho que si no tenía donde quedarse, le podías igual ofrecer refugio unos días en lo que buscaba una solución, pero limitando claramente tú oferta. Pero si crees que podrías confundir tus sentimientos, no lo metas en tu casa. Puede sentirse tentado a darte esperanzas para dilatar su estancia, y aunque no fuera así, lo vas a pasar mal teniéndolo tan cerca.