Ah. Y otra cosa:
No entiendo de qué te quejas tanto por recibir amenazas cuando tu propio trabajo se basa en gran medida en la amenaza.
«Calla o te echo del aula» es una amenaza. El «voy a llamar a tus padres» es una amenaza. Los apercibimientos son amenazas. La expulsión del centro es una amenaza. Y hasta cada examen es una amenaza.
La diferencia entre tus alumnos y tú es que sus amenazas surgen desde la impotencia y casi nunca van en serio. Tú amenazas desde el poder, y siempre lo haces en serio.
¿De qué te quejas?