Una de las formas más sencillas y cómodas de ponerte arriba es en el sofá, él sentado y tu encima. Por el ángulo y porque tienes el respaldo del sofá para apoyarte con los brazos y hacer fuerza para que te ayude en el movimiento de todo el cuerpo.
Pero vamos, como todo esto es cuestión de práctica, comunicación y ganas. Sobre todo ganas. Encuentra una postura que te estimule el clítoris y en la búsqueda de tu propio placer ya verás como te mueves que da gust(az)o.