Tu marido está de cuerpo presente pero en realidad no queda ni una pizca más de él.
Sé de lo que hablas porque en mi familia también ha pasado. Cuando empiezan tan jóvenes para esa enfermedad, suele ser mucho más agravado.
Puedo entender que tus hijos se sientan un poco mal porque esto igual no es fácil de entender, pero tienes derecho a ser feliz. No te culpabilices por esto, ya has hecho todo lo que has podido por tu marido y tus hijos tarde o temprano entenderán.