Cuando yo nací, mi madre tenía 25 años y mi padre 29. Llevaban 2 años de novios + 9 meses de casados. Vamos, que tenían fresca la relación y la juventud.
Como resultado recuerdo una infancia llena de noches interminables en verbenas de pueblos y baretos varios, en los que encima en esa época se podía fumar y por tanto el ambiente no podía ser más tóxico y asqueroso.
Recuerdo risas, gritos, música a tope, cánticos y estar acostada en la sillita o en cualquier rincón tapada con los abrigos, tratando de conciliar el sueño y deseando que me llevaran por fin a casa, cosa que solía ocurrir solo cuando ellos se cansaban, osea, tarde.
Hoy día ya tienen cerca de 70 años, y no se les puede reprochar ni esto ni nada porque se ofenden.
Yo he sido madre con casi 38 y 40 años, cuando ya he considerado que estaba totalmente saciada de libertad y podía comprometerme al 100% en el cuidado de unas personitas que dependen por completo de mi y de su padre.
Si le dejo durmiendo una habitación y me voy a otra a hacer cualquier tarea, vuelvo cada menos de 5 minutos a vigilar que todo vaya bien. Y por supuesto, los bebés y niños pequeños necesitan dormir por la noche en su casa, en su camita, con unas condiciones de silencio, temperatura adecuada y oscuridad.
A las que dicen que no es para tanto, le quitan hierro o tratan de culpar al padre (ese es otro tema), estamos locos o qué?