Está claro que el dinero es tuyo, te lo regalaron a ti siendo niña y puedes hacer con él lo que quieras y ya está en la condición de la persona si lo comparte o no.
Yo sería incapaz de encontrarme con dinerito inesperado y no compartirlo y disfrutarlo con mi familia, es más, cada vez que me ha caído algún extra me he llevado a mis hijos y mi marido de vacaciones o lo hemos disfrutado de cualquier otra manera, pero juntos.