Yo te aconsejo que se lo digas. Que a nadie le gusta quedarse a medias (y eso te incluye) y que tú sí quieres que te haga sexo oral. Si no quiere dártelo pero te exige que tú se lo des a él y no te parece bien/justo, está claro que esto no va a funcionar y cuanto antes salgas de allí mejor.
Es cierto que nadie nace enseñado y que si no ha tenido experiencia pues es normal que vaya perdido, hasta ahí vale. Pero otra cosa es que no quiera aprender porque le dé igual que su pareja no disfrute el sexo, como si el único importante en las relaciones sexuales fuera él (en plan «contento yo contentos todos») y ponga escusas tan cutres como las que te ha dado. Las relaciones son a dos bandas. Si solo quiere recibir sin dar nada lo que necesita este chico es una esclava, no una pareja, y tú (ni ninguna mujer que se precie) quiere ser la esclava ni el objeto sexual de nadie.
Yo también estuve con un chico así, que no tenía experiencia. Y también se negaba a darme sexo oral y me decía lo mismo que el tuyo, que le «daba cosa», pero que igual más adelante se atrevería, que le diera tiempo. Al principio acepté pero más de un año después me seguía con las mismas. A menudo también me dejaba a medias y acabé prefiriendo que no intentara nada con los dedos porque por mucho que le decía como hacerlo siempre me hacía daño. Y cuando me quejaba por su poca imaginación o maña me soltaba otra vez lo de que le «diera tiempo». Así que cuando me quedaba a medias pues me quedaba con las ganas, y eso no es plan. Llegué a pensar que lo hacía tan mal aposta para no tener que hacer nada cuando él se quedaba satisfecho. Lo que le di en vez de tiempo fue un portazo por egoísta, y ahí sí que me quedé a gusto.