Cuando era niña, en mi casa las patas se compraban para echarlas al cocido y luego siempre alguien las rechupeteaba… quedaban buenas, pero vamos, que chicha tienen poca.
Con el pescuezo más de lo mismo, en mi casa solo se consumía porque venía con el pollo cuando se compraba entero para asarlo así al horno.
Con el tiempo hemos dejado de hacerlo.