Pues a mí, como psicóloga, a la mitad del relato ya me resuena a Trastorno Límite de la Personalidad. He tratado con algunos, y el nivel de manipulación es brutal, acaban drenando a todo aquel que quiere ayudarles. Seguro que algún especialista te lo ha dicho ya. Al final es prácticamente una forma de ser y enfrentar el mundo patológica que les acompaña toda la vida.