Habla con un abogado y, aunque no lo hagas, dile que has grabado todos los podcasts, qué ofrece información que tus allegados han relacionado contigo, que tienes capturas de pantallas de conocidos de ambos preguntándote acerca del podcast, que has acudido a un psicólogo privado y estás esperando al público pero que ya tienes un informe en el que queda reflejado que sufres de un cuadro de ansiedad y depresivo y que estás yendo a un bufete de abogados porque estás planteándote emprender acciones legales por difamación y calumnia.
Escríbele algo así por correo electrónico y, con suerte, para y bueno, si sigue, todo esto que te he escrito lo haces de verdad.