Yo creo que si con 35 años aún no estás segura de querer ser madre, pues pasa de congelar óvulos y meterte en ese berenjenal. Si en un futuro cambias de idea, pues ya mirarás qué posibilidades tienes, pero tendrás la conciencia tranquila de que a tus 35 no lo tenías claro.
Otra cosa sería que fuera tu sueño ser madre y por el motivo que sea, no sea ahora el momento y quisieras congelar para «asegurarte». Pero no parece ser el caso.