Esto depende de cómo le siente a cada uno las bromas, porque las bromas dejan de serlo cuando en vez de darte risa te molestan.
Si a ti te hace una broma, y te molesta o si quieres interceder por alguien que lo esté pasando mal, puedes decírselo, o meterle un corte y devolvérsela, o también puedes cogerla a parte y decirle que se acabaron según que tonterias.
Si a los demás les dan igual, pues ahí la broma está bien y allá ellos.