Fui a un nutricionista una temporada, y no me ayudó… mi peso era como un yoyó, estuve seis meses moviéndome en un rango de cuatro kilos, subía uno, bajaba dos, subía uno y medio, etc… era muy frustrante porque si aunque fuese lentamente, el asunto fuese «hacia abajo»… pero NO. Estaba bastante agobiada con el tema deporte, porque entre que no se me daba bien y no veía resultados, haciendo más del mínimo, me encontraba muy desanimada.
Dicho nutricionista se limitó a decirme que hay gente que lo tiene más difícil, y que él mismo se machacaba toda la semana, y cuando descansaba el finde «se desinflaba», y que no por ello dejaba de hacer deporte, y que YO NO ME FIARÍA DE UN NUTRICIONISTA GORDO, NO? (Básicamente se AUTO-DISCRIMINÓ), yo le dije tímidamente que mi médico fumaba, pero pasó del símil (Yo tenía 16 años o así).
Pretender que por ser nutricionista tienes que ser delgada, no es pretender que seas saludable (lo saludable no se ve a simple vista), sino que si te «fuerzas a ello» u opinas que no deberías ejercer la profesión proyectando X imagen, es como sí tú misma defendieras que una persona que engorda, lo hace porque quiere y porque no se cuida y tiene malos hábitos…
Si tienes un cuerno de unicornio es un plus de profesionalidad, YO SIN DUDA ME FIARÍA MUCHO MÁS DE UN UNICORNIO EN CUALQUIER CAMPO.
Un abrazo