Qué amigas más majas. Yo que tú, en lugar de cambiar de tetas, cambiaría de amigas. Tus tetas son perfectas tal y como son, así que no dejes que nadie intente convencerte de lo contrario. Quiérelas y respétalas y quiérete y respétate. No tiene ningún sentido que venga alguien de fuera a hacerte sentir mal por algo que siempre te ha hecho sentir bien. No lo permitas.