Lo «normal» es relativo. Yo casi me muero cuando vi que aquí en España el cumpleañero «invita» algo por celebrar su cumpleaños. En mi país es al revés, allí lo «normal» es todo lo contrario, el cumpleañero es el agasajado en todos los niveles. Nunca pagaría absolutamente nada y la gente se pelea por ser el que te invita y si no te pueden invitar en la comida pues te proponen llevarte a cenar por invitarte y muchas veces se alarga una semana el agasajo porque la gente quiere invitarte algo y si no lo puede hacer en tu día lo hace en los días próximos.
A mi me parece una cutrada que el cumpleañero pague cualquier cosa el día de su cumpleaños o de la celebración del mismo y así se lo hice saber a mi pareja y su familia. Pues ahora como tradición, cada que alguno cumple años, tenemos la misma dinámica de agasajarlo y pagar los demás todo lo necesario. Incluso se ha extendido lo de alargar los cumpleaños porque si alguno no ha podido pagar o invitar, lo hace en los días posteriores.
Desde luego si fuera mi suegra que nos dice de comer o cenar por su cumpleaños yo la primera me habría ofrecido a pagarle su plato y evidentemente el mío. Cada familia tiene sus costumbres y ahora las nuevas parejas de los hijos de mi marido, y sus familias políticas se están sumando a invitar en vez de pretender ser invitados.