Las personas no somos un reto ni un objetivo a conquistar. Eso son parámetros aprendidos e ideas preconcebidas para algunas personas que van a relacionarse desde el «juego relacional», no de forma sana y fluida.
En las relaciones que funcionan de forma natural no hay que «esforzarse». Mostrar disponibilidad e interés no es lo mismo que ser complaciente y olvidarte de ti misma y de tu vida para agradar.